History

11 views

Entre alamedas y huertos floridos. La literatura árabe en los reinos de Granada

Entre alamedas y huertos floridos. La literatura árabe en los reinos de Granada
of 6
All materials on our website are shared by users. If you have any questions about copyright issues, please report us to resolve them. We are always happy to assist you.
Share
Tags
Transcript
  LA CRANADA ZIRÍ SICLO XI), to se si fue rario, I ntre alamedas y I huertos floridos La literatura árabe en los reinos de Granada CELIA DEL MOR L UNIVER S lDAD DE GRA NADA BRil 2 13 L a literatura árabe en los reinos de Granad a se desarrolla a lo largo de ocho siglos, todo el espacio temp oral en el cual permanece la cultura árabe-islá  mica en la península Ibérica. La s caracterís ticas de la lit era tura árabe-gra nadina son las mi smas del re sto de la a l- A ndalus , con ligeras variantes derivadas de la si tuación política que le tocó vivir en cada periodo. Si acaso, podemos hablar de una poesía más peculiar en el úl timo periodo, el nazari, que es el producto de las condiciones sociales del emirato de Gran ada en la última etapa de la reconquista, cercados por todos lados yais lados del resto de sus correli giona rios por el mar , en una época de difíciles co municaci o nes y sin má s contacto que el otro lado del Estrecho de Gibraltar. En esta última etapa podemos decir que la influencia mutua se establec e a ambos lados del Estrec ho y los poetas e intelectuales en general v an y vie nen de Granada a Fez, compartiendo ideas, est ilos y temores. Tras la caída del califa de Córdoba se produce la rtna (desorden o guerra civil) y al-Andalus se fragmenta en lo que conoce como reinos de taifas, lo cual, un desastre desde el punto de vista político, fue una ventaja desde el punto de vista lite puesto que La producción literaria árabe-granadina comienza en el siglo VIII tras la conquista. con un poet.a del Jau, Abu l-Majshi de Elvira y su hija Hassana alTamimiyya, la primera poetisa conocida de al Andalus y termina a finales del XV con poetas como al-Basti, cuyo rastro se pierde en la conquista cristiana de Baza, o con Muharnmad al Uqayli, poeta y secretario de Boabdil, a quien acompañó en su destierro en Fez , Entre uno y otro tenemos más de 750 años en los que Granada y su reino Ilbira o amata   produce un elevado número de autores, hombres y mujeres, que va aumentando con los siglos en cantidad y en calidad, hasta culminar en los últimos cuatro siglos correspondientes al periodo almohade y nazarí durante los cuales el emirato de Granada (con Málaga, Almena y parte de Jaén) concentra toda la producción intelectual andalusí, heredera y depositaria de la cultura de los siglos anteriores, cada ciudad o cada reino v a co mpetir con los demás para atrae r a los poetas más im po rtante s premiándolos con regalos, dinero o puestos importan tes, lo cua l v a hacer que la poesía andalusí conozca en este siglo XI una de sus etapas más creativas e impor tantes. Sin embarg o en Granada v a ocurrir todo lo contrario que en otras ciudades como Sevilla, Córdoba o Toledo, en las que gracias a la afición a la poesía de sus gobe rnante s, como el célebre al-Mu  tamid de Sevilla, se van a co n ve rtir en verdaderas cortes litera rias donde los poetas van a ocupar un papel primordial. En las taifas regidas por berébe res, como es el caso de Granada, donde se instalan los Ziríes al frente de la tribu de los Sin haya, venidos como mercenarios del norte de Africa, y que apenas conocían la lengua árabe y mucho menos su liter atura, la situación es mu y distinta a la de las otras ciudades. Los gobernantes ziríes, fundamentalmente guerreros, entrega n la administración y el poder del reino a Samuel HaNagid Be n Nagrella, un poeta e intelectual judío que se convirtió primero en secretario y lue go en ministro y se dedicó a atraer y favorecer a sus correligionarios (se habla de más de 5 000 judíos) que se r eparte n los puestos de la ad mini s tración y se enrique cen a costa del pueblo, provocando un gran malestar e ntr e la población que desembocó en una rebelión el año 1066. Por todo esto , los poetas árabes o bien emigran hacia otros reinos más favorables o se dedican a escribir sátiras tanto contra l os Ziríes, a los que consideraban extranjeros como contra los judíos, a los que además de extranjeros odiaban por su afán de ac umu   1 ";1 La célebre casida antijudaica de l taifa de los Ziríes • A la muerte de Samuel (Ismail) ibn Nagrella le sucede su hijo José (Yusuf) en el visirato ziri, cuya altaneria y ambición agudizó los problemas sociales derivados del control político y económico de los judíos en la Granada ziri del siglo XI . El reparto de cargos entre sus correligionarios y el control de las [manzas ejercido por los judíos hizo aumentar el malestar social entre la población musulmana. a muerte prematura del principe heredero, Buluggin, hijo de Badis, y un rumor ropagado entre la población sobre el e nvenenamient o del principe llevado a cabo por Yusuf ibn Nagrella (rumor que luego resultó ser falso), precipitó el famoso pogromo el30 de diciembre del año 1066, en el cual la población se lanzó contra lo s judíos y se produjo una matanza en la cual murieron más de • a.r riquezas y car 3.000 personas, entre ellas el ministro Ibn Nagrella y su familia. Abu Ishaq al-I1biri, un alfaquí disidente contra el gobierno ziri, y especialmente contra la influencia ejerdda por los Ben Nagrella (padre e hijo) sobre Badis ibn Habbus, compuso una célebre casida contra los judíos que representa una auténtica "invectiva antijudaica" (en palabras de E. García Gómez) que algunos autores, como Ibn al Jatib, creen que pudo ser el detonante del célebre pogromo, si bien en las Memorias de Abd AIlah no se menciona a dicha casi da ni a su autor. Entre los versos más expresivos de dicha arenga están los siguientes, dirigidos a la población musulmana ya Badis: Losjudíos comen abundantemente. van magníficamente vestidos, mientras que vuestros harapos, ¡O h musulmanes , están viejos y raídos... Los creyentes hacen una mala comida de un dirham por cabeza pero ellos comen suntuosamente en sus palacios... Sujefees tan rico como vuestro rey; ¡Estranguladlecomo a un carnero bien cebadal ¡No salvéis a sus parientes ya iados, ellos también han amasado inmensos tesoros No co n sie ntas por más tiempo que nos traten como lo han hecho hasta el presente, porque responderás (ante Dios) de tu co nducta. Recuerda que también tú un día tendrás que rendir cuentas al Eterno po rel modo en que has tratado a tu pueblo: es el pueblo de Dios el que gozará de beatitud eterna. Trad. H. Péres, El esplendor de al- Andalus, pp. 27 6-2 77 . tal del gobierno de gos . Como ejemplo la península y por Los Zir[es fundamentalmente guerreros entregaron la administración : enemos al poeta y ella cruzan los ejér  y el poder del reino a Samuel Ha Nagid Ben Nagrella un poeta e   aquí Abu Ishaq de citos que van hacia 3vi ra, autor de un intelectualjudfo que se dedicó a atraer y favorecer a sus correligionarios el norte. Todo esto Jiwa n de poesía as ~ ca hombre religioso y furioso antijudío, ¡u   por sus críticas al poder establecido fue esterrado a una rábita en Sierra Elvira. Es autor de una célebre casida que constituye una auténtica arenga política en o ntra de los Banu Nagrella, en la que inci ta al pueblo a rebelarse y tomar justicia por u mano. Parece ser que este poema Y otros por el estilo surtieron efecto. Se corrió el rum or de que el primogénito de Badis , el principe Buluqqin, muerto en extrañas circ unstancias, había sido envenenado por el visirYusuflbn Nagrella, hijo de Samuel haNagid y el30 de diciembre de 1066 se desenc adenó una sublevación popular en la que se dice que murieron más de 3.000 judíos, entre ellos el propio visir Ibn Nagrella y su familia. Sin embargo, en este reino, que no destaca precisamente por el aprecio de sus go bernantes hac ia los poetas, se produce una obra que representa una joya en la prosa andalusí, precisamente de la pluma del úl timo rey zirí , 'Abd Allah b. Buluqqin, que es el Kitab al-Tibyan (Libro de la exposi ción ... ), unas memorias o autobiografía donde el último rey zirí narra la historia de su linaje desde los comienzos, el traslado de la capital de Elvira a Granada, la privan za absoluta del judío Ibn Nagrella, la matanza de judíos del año 1066 y todos los acontecimientos históricos de este siglo re lacionados con su reino, hasta llegar a su propio derrocamiento por el caudillo almorávide Yusuf b. Tasufin y su destierro en Agmat, donde la escribe. L CRANADA ALMORÁVIDE. Durante el siglo XI Granada, como el resto de al-Anda lus, va a conocer dos gobiernos bien distin tos, en su primera y segunda mitad. En la primera mitad del siglo llegan los almorávides, desde el norte de Africa, en rápida conquista, y se apoderan de los reinos de taifas, llevando prisioneros y cargados de cadenas a los dos últimos reyes de taifas importan tes , al-Mu tamid de Sevilla y Ab d Allah de Granada. Si para el resto de al-Andalus y en especial para Sevilla , esta conquista supuso un eclipse cultural y literario, para Granada va a significar todo lo contrario. Es el inicio de una actividad cultural y literaria que dará sus frutos hacia mediados de siglo, a la llegada de los almohades. En Granada fija su residencia el gobernador ge neral de al-Andalus, hijo del emir Ibn Tashufin, con lo que se convierte en la capihace que se convier ta en un foco de atracción para las figuras li terarias importantes del momento. A ella acuden filósofos como Ibn Baya (Avempace), zejeleros famosos como Ibn Quzman, poetas itinerantes como al-Majzumi o antó lagos importantes como Ibn Jaqan. En este periodo encontramos en Granada a una de las poetisas más interesantes de alAndalus, Nazhun bint al-Qula'i, a la que todas las crónicas relacionan con poetas cono cidos como Ibn Quzman o el ciego de Almo dóvar, al-Majzumi. Mantiene una relación amorosa con el gobernador de Granada, un miembro de la familia de los Banu Sa'id de Alcalá la Real, también poeta como la mayoría de los miembros de su familia. Es consi derada mayina (desvergonzada) por sus biógrafos, ya que no tenía ningún pudor para responder con versos subidos de tono a las sátiras y bromas obscenas de otros poetas y cortesanos, como al-Majzumi. Decían que era muy hermosa y que tenía un ingenio ágil y rápido para las réplicas. Se podria considerar, salvando las distancias , una femi nista de su tiempo, ya que se muestra orgullosa en sus versos de su poesía y afirma que tiene el mismo vigor que la de los hombres . Una de las muchas anécdotas que se citan sobre ella dice que en una ocasión estaba es- ABRIL 2013    BRIL 2 13 Con la llegada de los almohades de nuevo van a florec er en Cr anada las artes y las letras En la imagen el Alcázar Cenil tudiando con al-Majzumi y entró un poeta amigo, al-Kutand , y le dijo a al-Majzumi: Completa este verso: / ¡Si vieras a quien ha blas.. . .; Como el poeta ciego guardara silencio, continu6 Nazh un, describiéndose a sí misma: ... te dejarían mudo sus ajorcas; / La luna llena sale de su cuello,/y la rama del talle, se conto nea envuelta entre sus ropas . vas. L CRANADA ALMOHADE. Con la llegada de lo s almohades de nuevo van a florecer en al-Andalus las arte s y las letra s. También llegó este florecimien to a la poesía granadina que alcanza en este periodo una de sus épocas más producti A Granada llega como gobernador de la ciudad en lls6 un príncipe almohade, hijo del califa 'Abd a l- Mu min , el sayyidAbuSa id Utmanque, si guiend o la polí tica de su padre de atraerse a su causa a la nobleza local y a las elites cul turales , supo rodearse muy pronto de los mejores poetas de su entorno. A su alrededor, se formó un grupo literario de jóvenes poetas que gustaban de los placeres de la vida : la caza, el vino, el am or, la poesía y las reuniones literarias. Algunos de ellos vienen del Sharq al-Andalus (el levante peninsular  . como al-Rusafi o lbn Yu bayr. Otros son de Granada o sus alrededores, como al-Kutandi, lbn Ni zar de Guadix, el sevillano al-Liss o Abu Ya  far ibn Sa id y Hafsa al-Rakuniyya. Abu Ya'far pertenecía a una familia noble de señores feudales descendientes de los conq uistadore s, los Banu Sa'id de Alcalá la Real, sobrino del gobernador de Granada en tiempos de los almorá vides, linaje que du rante varias generaciones dieron grandes fi guras a la cultura andalusí. Este poeta res pondía al prototipo del perfecto caballero: noble, culto, rico, apuesto, que gusta de los placeres de la vida: la mús ica , el vino, la compañía de los amigos y el amor. Su juven tud trascurre en el tránsito entre la Granada almorávide, en la cual su familia gozaba de una excel ente posición, y la llegada de los almohades. Las fuentes literarias nos rela tan con detalle cómo trascurría la existencia dorada de éste y Otros jóvenes de la nobleza entre reuniones literarias, escenas de caza y citas amorosas. En particular con la poetisa Hafsa al-Rakuniyya, una mujer de gran belleza y personalidad que ya comenzaba a destacar en la poesía. Entre ellos surg ió una relación amorosa que terminará con un trágico final. Son frecuentes las citas de amb os en una finca que tenía Abu Ya'far en Hawr Mu ammal (la alameda de Mu ammal) , un lu gar de recreo en las afueras de Granada, junto al no Geni . Todo esto se refleja en los poemas que se dirigen el uno al otro. A la llegada de lo s almoha des, Abu Ya 'far entra a for- La poetisa Nazhun bint al-Qula j puede ser considerada, salvando las mar parte del grupo distancias, una feminista de su tiempo, ya que se muestra orgullosa literario del sayyid de su poesía afirmando que tiene el mismo vigor que la de los hombres Abu Sa id como se  Uno de los tipos más atrayentes de poesía nazarí es la descriptiva y epigráfica compuesta para describir jardines palacios objetos etc. cretario particular y BRil 2 13 como amigo y confi- ducciones y estu  i para el resto de al-Andalus yen especial para Sevilla el final de los dente. Durante es-dios de estas obras , reinos taifa supone un eclipse cultural para Granada significa todo lo tos primeros años, ha hecho que mu todo trascurre feliz- contrario: fue el inicio de una fructífera actividad rtístic y literaria cha s de estas teorías mente, entre esce- nas de caza y reuniones literarias en los jar- dines. Abu Ya' far dirige al príncipe enton ces poemas de elogio y admiración . Sin embargo, esta placentera vida co- mien za a nublarse por los celos de Abu Ya'far, cuando el sayyid se enamora de Haf- sao Cansada de los devaneos de su amante con otra s mujer es, entre ellas una esclava negra, Hafsa decide aceptar las pretensio nes del gobernador (quizás se vio obligada a ello), y entonces Abu Ya'far transforma la amistad y la admiración que sentía por Abu Sa'id en odio y desprecio hacia éste. Se dedi-ca a satirizarle en sus versos y a burlarse de él públicamente, aludiendo al color oscuro de su piel. Le dirige una misi va a Hafsa en la que dice: ¿Qué es lo que te gusta de ese ne- gro?/ Yo podría comprarte en el mercado uno mejor que e por veinte dinares . El gobernador aguantó lo s insultos y las sát iras de Abu Ya'far aguardando a tener una buena oportunidad de vengarse. Final- mente Abu Ya'far decide unirse junto a un primo suyo a una rebelión nacionalista con- tra los almohades , con lo cual le da motivo real al sayyid para capturarle en Málaga y ejecutarlo, decapitándolo en marz o de 1154 . Pero en la Granada almohade no se culti-va sólo la poesía. En este brillante periodo para las letras andalu síes surge la figura de Ibn Tufayl, médico y filósofo granadino na-cido en Guadix y muerto en Marraquech, que a la llegada de los almohades fue nom brado por el califa califa 'Abd al-Mu'min se- cretario y médico personal de su hijo Ab Sa'id y, más tarde, visir y médico de cámara del califa Abu Yaqub Yusuf, hijo y sucesor de ' Abd al-Mu'min. Es autor de la célebre Rísa-la Hayy ibn a~an -traducida a diversas lenguas europeas desde 1349 con el nombre de l filósofo autodidacto- donde expresa sus ideas filosóficas acerca del srcen del hombre y de cómo éste puede llegar por sí mismo a una serie de de scubrimientos so-bre su naturaleza y la creación sin la ayuda de la cultura o la religión. L CRANADA NAZARÍ. El último periodo y más importante en la historia literaria de la Granada árabe es sin duda, por extensión y porel número de autores, el periodo nazarí, en el cual se concentra la herencia cultural árabe, oriental y andalusí, así como el lega-do literario de lo s cinco siglos anteriores. Se ha calificado este periodo de decaden- te estéril en el terreno de la poesía árabe, de anquilosamiento en el pasado, e incluso de "muerte en los muros", aludiendo a que la poesía árabe en España muere en los mu ros de la Alhambra .... Sin embargo, la edi- ción publica c ión en los últimos años de numerosos manuscritos, desconocidos o ig- norados en la primera mitad del siglo XX así como numerosas publicaciones con tra-   opiniones del pa-sado estén hoy en día superadas y se aborde el es tudio de la literatura nazarí con otros enfoques perspectivas, teniendo en cuen- ta las circunstancias sociales y políticas que condicionan dicha literatura. La literatura de este lar go periOdo se adapta a las condiciones en que tiene que vi- vir los habitantes del emirato nazarí, rodea-dos de enemigos por todas partes a los que hay que pagar fuerte s tributos para poder sobrevivir. Los granadinos se sienten depo-sitarios de la cultura de los siglos anteriores y en particular, la poesía cumple una serie de funciones políticas y sociales que de- muestran que está viva y tiene una utilidad práctica. En primer lugar, la poesía en el reino na-zarí tiene una función política y religiosa: se utiliza para celebrar las fiestas de la corte y los acontec imiento s religiosos. Los poetas componen casidas sultaniyyas para celebrar una victoria, lamentar una derrota o la pér- dida de ciudades, y también para celebrar las fiestas religiosas. Por otra parte, cumple también una función social de comunica ción entre los secretarios de la corte, una clase social emergente que se ocu pa de la re- dacción de documentos oficiales y a la par cultiva las artes literarias como esparci miento y para comunicar se entre sí. El poeta del periodo nazarí es un burócra- ta ' un katib (secretario) que hace la carrera   BRIL 2 13 nistro expone sus ideas sobre el s que, con un poco de suerte, puede llegar a administrati va comenzando desde abajo y tado y los acontecimientos que le visir ( ministro). De ello tenemos varios tocó vivir. La poesía política ejemplos importantes como es el caso cumple a su vez diferentes funde Ibn al-Yayyab, Ibn al-Jatib o Ibn ciones: dar cuenta de las bata-Zamrak, los tres poetas de la Alham llas, celebrar victorias, la toma o bra, o más tarde Ibn Asin. a poesía pala pérdida de ciudades y castillos sa a ser una de sus funciones, para la que -como el célebre poema de Ibn ha sido contratado, y si la hace bien y es al-Hakim al-Rundi-, dar conse bastante bueno, podrá hacer carrera en la jos de estado a los reyes o preve-corte y llegar a obtener el máximo rango. nirles contra los enemigos, o soli-En razón de esto podemos clasificar la citar asilo político a otro rey, como es mayor parte de la poesía que se compone en este periodo en tres grandes apartados: 1. Poesía política y religiosa (sultaniyyat y ma-wlidiyyat   2.- Poesía de comunicación social (Uwaniyyat y tawriyyas) 3.-Poesía descriptiva, principalmente con una finalidad decorativa (poesía epigráfica). Además, hay una poesía festiva para la diversión y el ocio: aquí encontramos poe mas amorosos (gaza/), báquicos (jamriy- vas), poemas para ser cantados moaxajas y zéjeles ), o sátiras y poemas jocosos, de burla a los enemigos o para distraerse en las tertulias literarias. 1 POESÍA Y POLíTICA En cuan to a la poesía política y religiosa, está presente en el madih (elogio, panegírico) y en las casidas sultaniyyas , compuestas para ser recitadas en la corte con motivo de las celebraciones importantes, así como en las mawlidiyyas , compuestas con motivo de la cele bración del nacimiento del pro feta Muhammad, co mo la del célebre mawlid del año 1362, durante el cual 22 poetas, en tre ellos Ibn al-jatib e Ibn jaldun, recitaron sus poemas en elogio del profeta Mu hammad y también en elogio de Mu hammad V, emir artífice de la celebración. ---------------------- Reproducdón del reloj minkanadeMuhanunad v: Ibn al-jatib nos brinda una descripción detallada de esta celebración en su Nurada al-yirab (pasaje que tradujo Carcía Cómez en su libro Foco de antigua luz sobre la Alham- bra). Esa noche (el 30 de diciembre de 1362 se celebraba la culminación de las obras de construcción del nuevo mashwar de Mu hammad V, por lo que se montó un gran pa bellón delante del mismo y uno de los nú meros fuertes de la fiesta que duró toda la noche, fue la recitación de un repertorio de casidas mawlidiyyat , compuestas para la ocasión por los poetas más importantes del momento y recitadas por un cantor orien tal, el cual, según lbn al-jatib, se distinguía por pronunciar bien el i rab (la desinencia fi nal de las palabras). Los poemas según el relato de Ibn al-jatib) se desprendían de un horologio, un reloj minkana que a cada ho ra, movido por la llama de una vela, hacía desprenderse un billete que el encargado entregaba al rapsoda para que lo recitase. Otros muchos poemas de tipo político se han conservado de esta época. El Diwan de lbn al-Jatib nos ofrece una muestra completa de ellos, en los que el célebre mi el caso de a celebre risala de al- Uqayli cuya primera parte es una larga casida dirigida por Boabdil desde su destierro en Andarax al sultán wattasí de Fez, pidiéndole asilo político en su reino. Esta risa la fue com puesta, en nombre del rey, por su secretario privado y poeta áulico Muhammad al Arabi al- Uqayli que es, probablemente, el último poeta de al-Andalus. 2 POESÍA CON FUNCIÓN SOCIAL El se gundo género más frecuente en la poesía nazarí son las Uwaniyyat, un tipo de poesía que cumple a la perfección con esa función de comunicación social. Es, además, un genero propio de los kuttab (secretarios o cancilleres), los poetas funcionarios que traba jaban en la administración, pero no sólo ellos sino que también jueces, médicos, al faquíes o notarios componían este tipo de poemas, generalmente breves, para ser enviadas a los amigos (de ahíla palabra, Uwan, hermanos ) con muy diversos motivos: inte resarse por la salud del otro o alegrarse por una curación, invitarle a un acontecimien to social: una fiesta, una reunión literaria , una circuncisión de un hijo, agradecer un regalo o acompañar el mismo, pedir un favor o excusarse por no poder atender una petición, felicitaciones varias, como un casa miento de un hijo o una hermana, por un Los ijwnniyynt son l segundo género más frecuente de la poesía nazarí. Compuestos por médicos   alfaquíes o notarios eran po breves escritos para ser enviados a los amigos por diversos motivos
Advertisement
Related Documents
View more
Related Search
We Need Your Support
Thank you for visiting our website and your interest in our free products and services. We are nonprofit website to share and download documents. To the running of this website, we need your help to support us.

Thanks to everyone for your continued support.

No, Thanks